Noriyoshi es un hombre honesto, exquisito y con una buena cuota de sensibilidad. Te hablo de nuestro importador y distribuidor en Japón.
Fue él quien nos encontró. Tuvo un flechazo con una foto de La Cultivada y nos escribió a través de un amigo japonés con acento argentino que vivía en Holanda.
Aún recuerdo ese día por lo inaudito. Su perseverancia y nuestras ganas hicieron el resto.
Noriyoshi nos posicionó en los mejores lugares como el famoso Isetan de Tokio o restaurantes multi estelares de la guía Michelin. También en las mejores heladerías de Tokio donde elaboran maravillas con todas nuestras variedades cultivadas.
Es el importador más afín a nuestros valores y defiende como el que más el concepto de marca de autor.
Japón juega en otra liga cultural por el respeto al trabajo bien hecho.
La cara de asombro de Noriyoshi cuando le hablo de las incidencias del transporte en España es para retratarla… Allí un sólo rasguño es impensable.
Os voy a contar dos detalles de mi viaje que asocio con la mentalidad próspera de la cultura nipona:
Un día en el metro, la máquina nos devolvió dinero de más, y a pesar de ir con mucha prisa, no emprendimos el viaje hasta que no lo restituimos a la persona indicada.
Y la anécdota más inverosímil fue cuando ofrecí a Noriyoshi un descuento por volumen de compra y me respondió: “No quiero descuento ¿de qué vas a vivir tú? Para mi La cultivada es familia y quiero que crezcamos juntos” Tuve que pedir que repitiéramos la conversación para asegurarme de que la traductora no se equivocaba.
Otro recuerdo anecdótico fue el de los templos de Kioto y lo relaciono con esa capacidad de compromiso ¿En qué momento dije a Noriyoshi que quería visitarlos todos? El resto ya os lo imagináis.
Sus hijos han crecido con La Cultivada. En esta publicación podéis ver algunas de las fotos que me envía cada año por mi cumpleaños.
Por todo esto y mucho más, mi confianza en Noriyoshi es total.
Elena Vecino (fundadora de La Cultivada). Lee aquí mis HISTORIAS CULTIVADAS.
